domingo, 13 de enero de 2019

¡DIOS está muy cerca!

  Una de las características más hermosas de Dios es que a pesar de su santidad, siempre está cerca de nosotros. Sin embargo, Satanás se ha encargado de difundir una gran mentira: que cuando alguien está sufriendo o pasando por momentos de dificultad, es porque Dios se ha alejado de él. Lo bueno es que la Biblia nos asegura que nuestro Dios siempre está cerca, y esa es la mejor noticia que podrían darnos.
  Porque siempre está cercano, hemos dé abrigar la seguridad de que el Señor oye todas nuestras oraciones y las contesta según su voluntad. Él está pendiente de todo lo que necesitamos. Nos conoce mejor que nadie; sabe cuáles son nuestras luchas, nuestros sentimientos y nuestros anhelos más profundos. David le dijo: "Tú conoces todas mis acciones; aún de lejos te das cuenta de lo que pienso" (Salmo 139:2). Él es un Dios personal.
  En el salmo 34 se nos asegura que los oídos del Señor están atentos a nuestro clamor: "Este pobre gritó, y el Señor lo oyó y lo libró de todas sus angustias"(verso 6). Más adelante el salmista agrega: "El Señor está cerca, para salvar a los que tienen el corazón hecho pedazos y han perdido la esperanza" (Verso 18). Por eso es tan valioso el pensamiento del Rey David en este canto de alabanza. Porque el mismo rey conocía por experiencia propia lo que significa pasar por el valle de la sombra y de la muerte y tener quebrantado y afligido el corazón. Pero David da testimonio de que Dios nunca se alejó de él. Pudo experimentar su presencia en medio de las dificultades y vicisitudes de la vida, y comprobó que el Señor es bueno con sus hijos, que nunca los abandona, que no hay circunstancia que haga variar su inalterable amor. Lo alabó porque experimentó que Dios no nos rechaza por nuestra condición caída o débil, sino que se ha comprometido a guardarnos íntegramente y a mantenerse a nuestro lado siempre.
  Dios nunca nos deja abandonados. Si Satanás intenta hacerte créer que, por lo debil y pecador que eres, Dios se ha alejado de tí, debes entender que es precisamente porque Dios sabe que eres así por lo que nunca sé aleja de tí, para ayudarte en todo momento. Por eso merece nuestra alabanza.
  Saber que Dios nos escucha y nos responde ha de motivarnos a desarrollar una vida de comunión con ÉL. Da gusto hablar con alguien que contesta nuestras preguntas y satisface nuestras necesidades. Saber que como está cercano a nosotros es nuestro proveedor, nos ayuda a reconocerle como el dueño de todo y a vernos a nosotros mismos como simples administradores de los bienes que Él generosamente nos ha dado. Nos ayuda a entender que Él -- y no nosotros--- es el centro de todo.
  Por supuesto, sentir la cercanía divina nos da esperanza, fuerza y seguridad. Esperanza en el futuro, porque Él sigue a nuestro lado y no nos ha dejado solos; fuerza para vivir cada día, para cumplir las responsabilidades y enfrentar los desafíos con la ayuda del que siempre está a nuestro lado; y seguridad de que, pase lo que pase, el Señor está ahí y nunca nos abandonará. "En verdad Dios no está lejos de cada uno de nosotros" (Hechos 17:27).
  ¡NO HAY DUDA, DIOS ESTÁ MUY CERCA, Y ESTO HACE QUE LA VIDA SEA MÁS FÁCIL Y BUENA!

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